11. Saciarse con frutos de mar

Frutos del mar no son sólo un Delikatessen (una delicia), sino que también son eficaces contra el hambre. La razón: En las conchas, cangrejos y gambas se encuentra una vitamina, la cual acelera la quema de grasas. Además los crustáceos poseen un alto contenido de proteínas, que sanas y nos mantienen por más tiempo saciados. Por ese motivo, se puede comer frutos de mar dos veces por semana sin problemas.

12. ¿Pierna o pecho?

 La carne blanca llena y no engorda. Altamente recomendable es el pollo, especialmente el pecho por su bajo contenido en grasas. Además el pollo contiene vitamina B, que acelera el metabolismo y también zinc que protege las células. La única restricción: Para evitar que esta comida sana se convierta en una bomba de calorías, se debe prescindir de salsas en base a cremas de leche o aceitosas, aunque sepan bien.

13. Miel sí! edulcorante no!

El edulcorante posee también una bondad engañosa. Si bien posee muy pocas calorías, engaña al cuerpo con la ingesta de azúcarr, lo que provocará un hambre brutal. Pero tampoco debe prescindir del dulce en tés o yoghurts. Simplemente añada media cucharada de miel a sus bebidas, sabe muy bien y es mucho más sano que el azúcar blanca o los edulcorantes.

14. Barras de cereal en vez de bocaditos

De alta peligrosidad: Comer papitas o bocaditos (llámense también chips) viendo la televisión. Sin darnos cuenta, de este modo consumimos la misma cantidad de calorías que en una comida normal. acá tambbién vale el consejo: No tiene que prescindir completamente de estos placeres. Simplemente reemplace los chips por las barras de cereales o energéticas.

15. Lo ácido y lo agridulce sí llenan

Muy importante para llenarnos es el gusto. Diversos estudios lo han confirmado: lo ácido y lo agridulce no sólamente mejoran el temperamento, sino que también nos llenan más rápidamente. Simplemente haga la prueba: Coma Pickels (pepinos en conserva) con hot-dogs y verá, mientras que antes hubiera comido dos panes, ahora comerá uno y sin tener más hambre.

16. Variedad de sabores

Naturalmente el fin de comer no es sólo llenarnos sino disfrutar de la comida. Quizás ya conozca la situación: Después de una comida contundente, casi siempre nos viene el deseo de algo dulce, comemos lo dulce y deseamos algo salado.  El resultado: los antojitos entre comidas se vuelven más y más y más… ¿Cómo se puede evitar esto? Simplemente tenga en cuenta que a la hora de comer varios sabores estén presentes. Ante un bistec puede comer vegetales algo endulzados o una salsa a base de frutas. Poco a poco prescindirá de los postres y su figura se lo agradecerá.

17. Respire hondo

Un rol importante en la asimilación de los alimentos juega el nivel de oxígeno en nuestro organismo. Por este motivo es importante practicar deporte. El movimiento se encarga de quemar calorías y la respiración intensiva produce la quema de grasas. El mismo efecto se consigue con técnicas específicas de respiración. Respire y expire profundamente. Con esto no sólo recibirá más oxígeno sino que  su nivel de concentración mejorará. A la larga también se disciplinará, logrando evitar esos ataques de hambre.

18. Compre platos más pequeños

El ya conocido truco psicológico! Comidas servidas en platos pequeños hacen que creamos que ya comimos lo suficiente. La ventaja es que este método permite que comamos sólo porciones pequeñas. Este tip elimina la sensación de que comemos en un plato grande medio vacío.

19. Busque distracción

Un truco simple pero efectivo: Distráigase cuando tenga hambre. A menudo ayuda un buen libro, una llamada telefónica para olvidar el hambre. Si estos trucos no funcionan, cambie de lugar; es decir, váyase a pasear o visite de manera espontánea a una amiga.

20. El que ríe al último ríe mejor

Por supuesto el deseo de comer un dulce no se va del todo, por lo menos no todos los días. Quien se restringe de absolutamente todo corre el riesgo de tener una “recaída” en algún momento. Para evitar esto, se recomienda ceder de cuando en cuando. Usted lo verá: la barra de chocolate no siempre termina agrandando las caderas.

21. Coma a sus horas

Lo primero para evitar los ataques de hambre, es comer a sus horas. Así acostumbra a su cuerpo a un ritmo preestablecido, comiendo todos los días a la misma hora. Preocúpese por una dieta variada no sólo por fast foods. En la mayoría de casos es suficiente esta medida para mantener nuestro peso a largo plazo.

22. Lávese los dientes

 

Otro tip para evitar tener apetito entre comidas: lávese los dientes. El sabor de la pasta dental no combina con lo dulce. El peligro de que se le antoje algo disminuirá considerablemente. Si le da un ataque de hambre en el trabajo, tenga a la mano enjuague bucal, posee el mismo efecto.

23. A cocinar!

El hambre incontrolable se puede esfumar con los preservantes de las comidas congeladas. Quien desea prescindir de esta alternativa, sólo le queda una: cocinar uno mismo. Ponerse a cocinar tiene otra ventaja. Los Hobby-cocineros son mucho más versados en alimentación que los clientes del fast food. Quien pone a la práctica este conocimiento, no temerá más los ataques de hambre.

 24. Tome en abundancia

Importante para la función del metabolismo es tomar líquidos en abundancia.El agua no llena, pero quien toma lo suficiente se siente mejor y sentirá menos esas insastifacción de haber comido poco. Se recomienda 0,3 litros por cada 10 kilos de peso.

25. Perdónese

Nadie es perfecto. Por lo tanto no se martirice cuando un día su plan alimenticio fracase. No vale la pena que deseche toda una nueva forma de alimentarse y de vivir por algo que no cumplió. Por eso: perdónese usted mismo. Un día nuevo, todo nuevo!

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