De Kirchdorf  a Lima. 15 horas de vuelo. Dos adultos y un niño. Eran las siete de la mañana y los tres teníamos hambre. Un desayuno ligero fue la propuesta. ¡Pero qué feliz nos sentimos cuando vimos la mesa servida! No había más pan de centeno, que puede ser muy sano pero a veces me sabe a [...]